El Gobierno fuerza la renuncia del todopoderoso exlíder petrolero Romero Deschamps

Carlos Romero Deschamps en el funeral de la esposa de Emilio Gamboa Patrón, coordinador de los senadores priistas, en Ciudad de México en 2016.SAÚL LÓPEZ / CUARTOSCURO

López Obrador asegura que era inmoral que por contrato estuviera de vacaciones hasta 2024 y matiza que el polémico sindicalista se va por voluntad propia

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha anunciado este martes que el exlíder petrolero Carlos Romero Deschamps ha presentado su renuncia definitiva. “A partir del día de hoy el señor Deschamps deja de ser trabajador activo de Pemex. Eso lo hace por voluntad propia y por un exhorto que le hicimos”, ha informado en rueda de prensa. El exdirigente sindical, investigado por corrupción y lavado de dinero, supuestamente había acumulado sus días de vacaciones tras haber trabajado por más de 25 años en la empresa pública petrolera. En consecuencia, podía mantenerse como trabajador activo de vacaciones hasta 2024, algo que el presidente consideraba “inmoral” aunque “fuese legal y que así estuviese acordado en las condiciones laborales”. López Obrador ha insistido en que la renuncia de Deschamps ha sido por voluntad propia y que no se le ha forzado a tomar la decisión.

El rostro más conocido de los trabajadores de Pemex y uno de los últimos símbolos del viejo sindicalismo mexicano dejó la dirigencia de Pemex en octubre de 2019 tras las investigaciones en su contra de la Fiscalía General de la República. De las 12 indagatorias abiertas, nueve ya fueron archivadas y solo tres continúan en curso, una de ellas por una serie de depósitos, transferencias y compras de propiedades en el extranjero que no tienen justificación y apuntan a esquemas de lavado de dinero. Una de las pesquisas tiene en el punto de mira un esquema de triangulación de recursos que incluye empresas fachada y transferencias internacionales por parte del líder petrolero en contubernio con su esposa, hermana, hijos, sobrinos y otros miembros de su familia política. En una de ellas se señala que el sindicalista tuvo depósitos por 111 millones de pesos y retiros por 81 millones entre junio de 2011 y marzo de 2017, según los reportes a los que tuvo acceso Inteligencia Financiera. Estos movimientos contrastan con los ingresos que obtuvo en los últimos años como legislador del PRI y empleado de Pemex: alrededor de 1,5 millones de pesos al año. De momento, Deschamps no tiene ninguna orden de detención.

López Obrador ha indicado que el director de la revista de investigación Contralínea, Miguel Badillo, señaló en un reporte periodístico que Deschamps estaba de vacaciones. “Algo que no sabía, me pareció raro”, ha añadido el mandatario. El exjefe sindical supuestamente no había usado sus días durante las casi tres décadas que fue dirigente y, de acuerdo al contrato colectivo, podía usar los días acumulados. Por ello, era capaz de mantenerse como trabajador activo dentro de la petrolera hasta 2024, año de las próximas elecciones presidenciales mexicanas. “Badillo planteó que no podía sostenerlo, que iban a buscar cómo tenerlo en activo porque terminando nuestro Gobierno iba a regresar al sindicato. Ese era el plan, pero no lo puedo confirmar”, ha dicho el presidente cuyo mandato termina en septiembre de aquel año.

El sindicalista de 77 años, famoso por sus coches de lujo, sus relojes Rolex y sus propiedades en Acapulco, había esquivado la crisis económica que atravesaba Pemex manteniendo la bolsa de recursos para su gremio y llegando a aumentar un 18% los fondos en plena debacle. Desde su renuncia por la investigación de la Fiscalía en 2019, Manuel Limón, su mano derecha y actual diputado del PRI, sustituyó al líder y los trabajadores protestaron por democratizar la elección de jefes sindicales. El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana es uno de los que más dinero recibe en América Latina y de los que más votos mueve dentro de la organización con medio millón de electores entre los trabajadores.

La Administración de López Obrador presentó finalmente un exhorto que pone punto final a la trayectoria del sindicalista en la petrolera. El presidente ha aprovechado para informar de que se ha hecho una revisión del contrato colectivo de los trabajadores de Pemex y que se seguirá vigilando que se haga en el futuro. ”Durante el periodo neoliberal se protegía a los líderes y eso afectaba a los trabajadores, porque se despedía a los de planta mientras que se alargaba la estructura administrativa de los llamados trabajadores de confianza”, ha argumentado López Obrador respecto a la administración de su predecesor, Enrique Peña Nieto.

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